jueves, 27 de diciembre de 2012

Chau 2012



Se va un año movidito y estresante. Estresante al punto de explotar de llanto por cualquier nimiedad y tener todas las uñas escamadas. Por suerte pasan los meses y el estrés también. Mi mamá se recupera de a poco, pero con una fuerza que ya me había olvidado de que tenía. Les agradezco de corazón a quienes nos desearon lo mejor, porque parece mentira pero esa buena onda llega y se siente.

Ojalá que el 2013 los encuentre con su gente querida, llenos de proyectos y con mucho amor. ¡Hasta el año que viene!